Situación y propuestas para el sector aeroespacial

    Trabajo realizado por Máximo Blanco, secretario de Estrategias de la Federación de Industria de CCOO y director del IESEI, en el que se analiza un de las industrias de mayor dinamismo y que está estrechamente vinculado a la continua innovación y al desarrollo de nuevas tecnologías y materiales de vanguardia, contribuyendo de manera relevante en el desarrollo económico y social de los países con alta participación. [DESCARGAR PDF]

    20/12/2013.
    Situación y propuestas para el sector aeroespacial

    Situación y propuestas para el sector aeroespacial

    La industria aeroespacial representa hoy en día una de las industrias de mayor dinamismo a nivel mundial, su mercado se ha estimado del orden de los de 450.000 millones de dólares. Este sector se encuentra estrechamente vinculado a la continua innovación y al desarrollo de nuevas tecnologías y materiales de vanguardia, contribuyendo de manera relevante en el desarrollo económico y social de los países con alta participación en el mismo. Por su propia concepción, el aeronáutico y espacial son sectores que responde mejor que casi ningún otro al adjetivo de “global”, estructurado bajo una cadena de suministro internacional en cuya cúspide se encuentran grandes compañías multinacionales que venden en cualquier parte del mundo. Sin embargo, la fotografía estática que muestra el sector hoy se revela estrecha e insuficiente para abarcar nuevas situaciones como el auge de las economías emergentes (China, Rusia, India, Oriente Medio, Latinoamérica), que va a exigir una nueva transformación de la industria. Porque no se trata sólo de aprovechar las nuevas oportunidades de negocio que presentan estos mercados emergentes, que por supuesto, sino también de integrar y/o competir con la nueva industria que emerge en esos mercados, con una capacidad tecnológica aún limitada pero con unos costes de producción más bajos, que plantean a las grandes compañías tractoras la posibilidad de mejorar su competitividad, desplazando sus centros de producción la necesidad urgente de orientarse hacia las actividades más innovadoras y de mayor valor añadido y, por tanto, más difíciles de localizar. Las grandes empresas de la industria aeronáutica, muy vinculadas al sector de Defensa, se enfrentan a un nuevo escenario internacional marcado por la necesidad de reforzar su posicionamiento ante el crecimiento de la demanda de aviones para los próximos años. Un mercado que impulsarán en gran medida las economías emergentes (Asia, Oriente Medio y Latinoamérica) y propiciará el desarrollo del sector en otras zonas del mundo, con la llegada de nuevos competidores. Esta reflexión se ha acentuado tras la fusión fallida entre el grupo europeo European Aeronautic Defence and Space Company NV (EADS) y la británica British Aerospace Systems (BAe). Los expertos apuntan que este tipo de movimientos continuarán en un sector muy dinámico, pero no sólo en el ámbito de la aeronáutica militar, sino también en el caso de las aerolíneas, cuyo modelo de negocio se encuentra en plena trasformación tras la irrupción de las low cost y el incremento incesante del combustible, en un contexto de crisis económica que se prolonga de forma preocupante y, por tanto, con efectos directos en la caída de pasajeros. Un sector, el del tráfico aéreo, que movió más de tres millones de pasajeros en 2013, con casi un 79% de ocupación, cuando, el uno de enero de 2014, se cumple el primer siglo de la aviación comercial regular. Los últimos años están presentando dificultades, con mayor o menor intensidad, en el desarrollo económico mundial y, muy especialmente, en el europeo, donde las tensiones financieras y el rescate de algunos países miembros del euro han ocasionado un estancamiento económico de la eurozona, entrando en recesión de forma acelerada. Esta situación, junto a las tensiones de la economía americana, ha ocasionado una desaceleración generalizada del crecimiento mundial. La presión sobre los precios de las materias primas ha seguido manteniéndose, mientras el precio del petróleo no para de crecer, y el euro se ha mantenido a niveles altos respecto al dólar, lo que continúa siendo un factor negativo para las exportaciones europeas. A pesar de este entorno desfavorable, la crisis está pasando de puntillas por el sector aeronáutico mundial. Esta industria ha superado en 2011 la marca simbólica de las mil unidades producidas, con 1.011 entregas de aviones de más de cien plazas, lo que supone un aumento anual del 4%, al tiempo que ha duplicado sus pedidos hasta alcanzar los 2.224 aviones. El crecimiento del sector está impulsado por una fuerte estrategia de desarrollo de las compañías aéreas de Asia y Oriente Medio, en plena expansión, que aumentan su capacidad para ganar cuota de mercado. El sector aeroespacial se ha convertido en un generador de riqueza y empleo, gracias a la importante apuesta realizada en I D i en materiales avanzados, sistemas y procesos de producción, por lo que la actual política de recortes en este tipo de inversiones tendrá una influencia determinante en su evolución. Las tres cuartas partes del sector se dirigen a la exportación, por lo que políticas dirigidas hacia este objetivo serían muy positivas para su desarrollo. Desde la perspectiva sindical, los requerimientos esenciales para el impulso del sector pasarían por la búsqueda de un consenso entre todos los actores, que permita contar con una estrategia para la defensa y el reforzamiento de las empresas y de un sector clave para la economía del país. Porque el sector aeroespacial es, para CCOO, un sector industrial estratégico por definición y representa una de las mejores alternativas en la búsqueda del cambio de modelo productivo.
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